If you are going to…¡Lanzarote!

Cuando organicé este viaje, tenía dos objetivos principales, el primero, necesitaba unos días para desconectar y pensar; y el segundo, quería saber si era capaz de viajar sola y totalmente a mi aire. Y la verdad que fue una experiencia muy positiva pese a todo.
¿Y por qué digo lo de «a pesar de todo»? Pues porque viajar, pandemia y estado de alarma no ligan muy bien, aún así tuve el privilegio de disfrutar de esta bonita isla tres de los cinco días que tenía previsto.

Para viajar a Lanzarote, aunque no sea una isla muy grande, se necesitan mínimo 5 días para disfrutarla, y si tenéis una semana entera mucho mejor. Yo de las dos veces que he estado, me he quedado con las ganas de ir a La Graciosa. Aunque espero volver pronto y visitar este y todos los rincones que me quedan pendientes de esta mágica isla.

Los vuelos si se cogen con tiempo o fuera de temporada salen muy económicos, yo lo cogí desde Madrid con un mes de antelación y no llegó a 90€ i/v. Tened en cuenta que cualquier época es buena para viajar a Lanzarote, ya que hace bastante buen tiempo todo el año, con lo que si no vais en temporada alta ( enero/julio/agosto), os ahorrareis bastantes euris. Eso sí, ¡meted un cortavientos en vuestra maleta!

El alojamiento, depende un poco de lo que queráis, yo recomendaría Puerto del Carmen, Teguise pueblo o si tenéis más idea de playa, por la zona de playa Blanca. 
Y súper importante, alquilar un coche para poder recorrer la isla a vuestro aire, yo lo cogí en autoreisen y tanto la recepción como la entrega fue muy bien, pero hay dos puntos de recogida (T1/T2), y recuerdo que la otra vez con cicar fue más rápida al ser en el cercano.

Como en este viaje no pude hacer muchas de las cosas que había planificado, os dejaré una selección de los lugares que me han parecido imprescindibles entre ambos viajes.

Teguise. Uno de los pueblos más bonitos de toda la isla, fue su capital durante mucho tiempo. Caracterizado por casitas blancas con puertas y ventanas verdes y calles llenas de adoquines. Alberga el centro de Arte Santo Domingo, en el que hacen exposiciones de pintura gratuitas.
A las afueras podéis encontrar el Castillo de Santa Bárbara, construido en el siglo XV y que alberga el museo de la piratería. Yo el museo no lo conozco (3€), pues cuando visité el interior lo que había era una muestra Etnográfica del Inmigrante Canario, pero merece la pena subir, está muy bien conservado, y además las vistas desde su ubicación son espectaculares.
Muy cerca de aquí, en el municipio de San Bartolomé, se encuentra también la Casa-Museo del Campesino, un CACT (Centros de Arte, Cultura y Turismo) en el que César Manrique quiso reconocer el esfuerzo de los trabajadores lanzaroteños. La entrada es gratuita. Hacen talleres y hay un restaurante en su interior. 

Playa de Famara. A esta playa tienes que ir sí o sí.. Es una increíble playa kilométrica de arena fina, flanqueada por el principal macizo montañoso de la isla, los riscos de Famara. Por el oleaje y fuerte viento que hay siempre, es la preferida para la gente que le gusta practicar deportes como surf y kitesurf. En su continuación, se encuentra la playa de San Juan, donde anualmente se celebra el campeonato mundial de surf «La Santa pro-surf de Lanzarote». Además, aquí puedes ver uno de los mejores atardeceres de la isla.

Arrecife. Aunque sea la capital de la isla, para mi gusto tiene poco encanto. Lo único destacable es la zona del Charco de San Ginés,  paseo agradable lleno de barquitas de pescadores. Si lo visitas, aprovecha a coger una mesa al atardecer en alguno de sus múltiples restaurantes. Yo cené en «Amarre», bastante aconsejable, tanto por la atención como por la presentación y sabor de los platos.

Parque Nacional de Timanfaya. Es el corazón de la isla, la visita por excelencia. Con sus más de 50 km2, es uno de los conjuntos volcánicos más impactantes del mundo, te parecerá que estás en otro planeta. La visita se realiza en autobús con audioguía, y al finalizar ésta podréis observar un fenómeno que a mí me sorprendió mucho, los géiseres. Además, si queréis también tenéis la opción de degustar los pollos cocinados sólo con calor volcánico.
Yo dejé esta visita para el cuarto día, así que no pude realizarla ya que se decretó el estado de alarma y cerraron el parque. Os dejo fotos de cuando estuve hace diez años.
Tres consejos sobre esta visita:

  1. Antes de ir al parque, es recomendable hacer una parada en el Centro de visitantes de Mancha Blanca. La entrada es gratuita y te explican cómo se formó el parque, cómo está estructurado… Está abierto de 9-16:00.
  2. Existen rutas que puedes hacer a pie (previa reserva y con antelación ya que son días y grupos reducidos) en las afueras del parque, en las que puedes disfrutar de todo el esplendor del mismo. Por si os interesa os dejo el link Yo cuando intenté reservar ya no quedaban plazas, así que me quedé con las ganas.
  3. Para los CACT principales existe la opción de sacar un bono para reducir el precio. Este bono puede ser de 3, 4 ó 6 centros. Si no conocéis la isla, yo recomiendo el de 4 centros, excluyendo el mirador del río, que si seguís leyendo veréis que no es tan necesario.

Volcán El Cuervo y Caldera Colorada. Esta visita la realicé de casualidad. Me dirigía hacia el Centro de Mancha Blanca, y justo el Gobierno decretó el cierre debido a la pandemia que nos asolaba, así que un trabajador que estaba bajando la valla, me lo recomendó. Merece mucho la pena, es un paseo fácil (incluso con niños) y circular. Desde la Caldera Colorada se puede divisar toda la forma del volcán perfectamente, además que durante todo el recorrido existen carteles con explicaciones (fauna, entorno, formación…). También puedes acercarte al propio volcán El Cuervo y bajar a su cráter, que además fue el primero en formarse y entrar en erupción de la isla.

Jameos del Agua. Un jameo es una parte de un tubo volcánico abierto a la superficie, donde se cayó la pared (o techo). Se forma porque solidifica primero la parte de arriba en contacto con la atmósfera, mientras que la lava va cayendo al mar.
De los principales puntos turísticos de la isla, personalmente es el que menos me gustó. Me pareció totalmente artificial. Lo único que me pareció curioso fueron los minicangrejos albinos que habitan en la laguna.

Cueva de los Verdes. Al otro lado de la carretera (o lo que es lo mismo en el otro extremo del túnel), encontramos este CACT. Tenía claro que era una de las visitas que iba a repetir, ya que fue uno de los sitios que más me gustó en mi anterior viaje. Es 100% recomendable.
Este tubo en concreto se formó al entrar en erupción el volcán de la Corona y era utilizado por los lugareños para esconderse de los piratas que les asediaban.
Posteriormente, sobre los años 60, Jesús Soto (ayudante/colaborador de Manrique), acondicionó parte de la cueva para que pudiera ser visitable (el tubo mide unos 7km de longitud pero el recorrido sólo abarca uno).

Punta Mujeres (no confundir con playa Mujeres). Si os sobra tiempo o porque os pille de paso, aquí podréis disfrutar del baño en alguna de las piscinas naturales de la isla. Para mi gusto son prescindibles. Si os decidís a visitarlas, no os quedéis en las primeras que son las que más llenas están.
Como sugerencia para comer si estáis por la zona a esa hora, el restaurante El Amanecer es una gran opción. Muy buena relación calidad/precio con una atención excepcional. Tenéis que pedir mesa en la terraza para poder disfrutar de todo el océano a vuestro alrededor.

Mojón y Caletón Blanco. De camino a Órzola podéis encontrar estas playas naturales, las más conocidas dentro de los denominados «Caletones». De arena increíblemente blanca y finita entre rocas volcánicas y plantas, y con aguas totalmente transparentes, es un paisaje que no os podéis perder, un lugar para disfrutar. Para acceder hay que dejar el coche en unos pequeños aparcamientos en el lado contrario de la carretera y caminar 5-10 mins.

Jardín del Cactus. Una de las últimas obras de César Manrique, se trata de un parque botánico en el que se pueden ver casi 1500 especies de cactus. Muy concurrido en general y se ve rápido. Tiene un restaurante en el que poder tomar algo.

Mirador del Río. Este CACT de los existentes por la isla, lo visité la primera vez que estuve, y no recuerdo nada de él salvo las vistas a La Graciosa. Y para disfrutar de ellas, os podéis ahorrar la entrada parando en el mirador que hay justo antes de llegar, el mirador de Nahum. Aquí también es muy recomendable el atardecer.

Playa Papagayo/Mujeres/Pozo… Es la zona de playa más popular de Lanzarote, y hay que ir sí o sí. Cada cual más espectacular que la anterior, de arena dorada y agua con tonalidades turquesas y totalmente cristalina. Todas estas playas se encuentran dentro del parque Natural de los Ajaches, zona protegida, por lo que para poder entrar con coche es necesario abonar una entrada, que va destinada a su conservación.
Para llegar a ellas yo lo pasé un poco mal, porque hay que ir por la tierra (ni pista ni nada) y mi coche tenía poca potencia, con lo que a veces parecía que se quedaba clavado.
Recomendable aprovechar el día entero y llevar bebida y bocadillos.

Los Hervideros. A este lugar hay que ir cuando la marea está alta, esto te permitirá apreciar mejor los saltos de agua que se cuelan entre los recovecos de las rocas del acantilado. A mí me pareció súper asombroso, lo malo es que el olor de algunas zonas deja mucho que desear (porfa, cuidemos entre todos el planeta). 

Salinas de Janubio. Salinas que siguen activas actualmente. Desde mi punto de vista sólo merecen una visita rápida si vas a ir a otros lugares de la zona, si no son prescindibles.

Playa Blanca y playa Flamingo. A mí personalmente no me gustaron, muy pequeñas y llenas de gente. Lo que sí tiene bonito esta zona es el paseo marítimo y que es una zona muy animada.
Tiene bastantes restaurantes, yo probé en el restaurante Brisa Marina. Es un local muy grande y destaca por la ubicación enfrente de la playa. Tienen gran variedad de platos, lo que probé me pareció hecho con cuidado y que estaba muy rico, pero con precios más elevados que en el resto de la isla.

El Golfo y Charca de los Clicos. Muy cerquita de los hervideros, encontramos este pequeño pueblo pesquero en el que su atracción principal es el mirador desde el que contemplar esta laguna verde en medio de una playa de arena negra. Actualmente el camino que bajaba a la playa y el parking que había habilitado están cerrados, con lo que sólo se puede disfrutar desde lejos. Aquí también es posible comer en algún restaurante con terraza junto al mar, yo probé el «Costa Azul».

Costa Teguise. Localidad costera turística bastante bien ubicada cerca de Arrecife. Tiene varias playas de fácil acceso como son Las Cucharas o Los Charcos. Prescindible si no te alojas por la zona.

Puerto del Carmen. Está cerca del aeropuerto y muy bien ubicado respecto a cualquier punto de la isla. Es una zona turística, predominando los ingleses, y con mucho ambiente, sobre todo nocturno. Hay varias empresas para realizar deportes acuáticos. Con grandes playas urbanas para disfrutar, Los pozillos y Matagordas son las más llamativas.

La Geria. Muy cerca del volcán El Cuervo se encuentra esta zona de viñedos donde las vides crecen dentro de hoyos de ceniza volcánica, protegidos por muros del viento. Es un paisaje súper diferente a cualquier otro donde hayáis visto viñas. Además, existen varias bodegas en la zona, con visitas guiadas y catas, y donde se pueden comprar los vinos típicos de la isla.

Como veis, Lanzarote tiene infinidad de rincones impresionantes, así que si tenéis unos días libres (sobre todo si es en invierno) aprovechad a conocerla. Y cualquier duda que se os ocurra, ¡aquí me tenéis!

Marzo 2020.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar